sábado, 22 de enero de 2011

Estaquillado directo con taray

En nuestro entorno (Humedales de La Mancha) el Tamarix spp (La mayoría de los tarayes recolectados en las zonas salobres manchegas son Tamarix canariensis), da nombre a la laguna del Taray en Quero (Toledo) y a la laguna del Taray Chico en Las Mesas (Cuenca) así que le llamaremos taray (su plural: tarayes o tarais, nunca tarays)

Los tarayes bordean arroyos, lagunas y zonas encharcables, si bien se adaptan a condiciones de estiaje pronunciado. Poco exigente en suelos. Toleran bien los suelos salinos (halófilos) y yesosos. Resistente a las heladas fuertes (menos de -15º) y a las altas temperaturas. Muy resistentes al fuego, brotan de raíz los pies afectados por los incendios, recuperando rápidamente su porte inicial. Cientos de animales y plantas aprovechan sus recursos.


Contribuyen eficazmente a la protección del suelo contra la erosión y ofrecen una resistencia hidráulica moderada frente a la corriente en régimen de avenidas debido a la elasticidad de sus troncos y de sus ramas.

La vegetación de ribera ha desarrollado una notable capacidad para la reproducción vegetativa (en la que no interviene el sexo), que consiste en formar nuevos individuos a partir de fragmentos de una planta (estaquillado). Esta habilidad les viene muy bien para colonizar de nuevo las riberas tras las avenidas o riadas que de vez en cuando afectan a su medio.

Las estaquillas deben cortarse (las tijeras de podar habrán de estar limpias y afiladas) de ramas del año anterior (son ramas rojizas, largas, rectas, verticales, de diámetro bastante uniforme, de aproximadamente un metro de longitud, de las que se obtendrán al menos dos estaquillas) en los meses de enero y febrero (parada vegetativa). Las ramas habrán de cortarse de ramas de tarayes de la zona (genotipo y fenotipo) y de varios pies madres (distintos árboles). Las estaquillas se constituyen en nuevos árboles con las mismas características genéticas, es decir, son clones de los árboles de los que proceden.

Sin darles tiempo a que se sequen, de las ramas cortadas a los tarayes obtendremos estaquillas de 30 cm, dándoles un corte recto en la parte inferior (parte más ancha) y otro en bisel en la parte superior (parte más estrecha). A la hora de plantar las estaquillas es importante que la parte más ancha (corte recto) sea la que se entierre (mantener la polaridad).

Aunque no es necesario, opcionalmente se puede impregnar los 2-3 cm últimos de la parte más ancha con hormona de enraizamiento. Es preferible la hormona líquida, esta se disuelve el agua a razón de 15 ml por litro de agua y se deja en remojo durante 24 horas.